Si ingresas el nombre de cada uno de los partidos políticos venezolanos en el buscador, al ver su descripción encontrarás que se definen con ideologías como: socialdemócrata, social cristiana, social liberal, socialistas o comunistas; difícilmente hallarás en el espectro político nacional a partidos de derecha. Esta situación nos lleva a determinar que, aunque tanto el oficialismo como la oposición son de izquierda, ambas alianzas se repelen entre sí; pero irónicamente, son más de lo mismo.

La intención de este artículo no es adoctrinar, ni cambiar su punto de vista… se trata de mostrar una mirada crítica del panorama político, desde las palabras del autor y un par de especialistas. Ahora reformulamos nuestra interrogante, y preguntamos: Si la oposición y el oficialismo son de izquierda, de cara a unas elecciones: ¿podría mejorar la situación política, economía y social?

“Es absurdo que cambie la situación”

El abogado venezolano Ramsés Reyes, cursa maestría de Ciencias Políticas en el Instituto de Altos Estudios Sociales (IDAES), Argentina, considera como “algo bastante absurdo” que cambie la situación política y económica del país, “debemos entender que el Gobierno es quien está interviniendo directamente en la economía. En Venezuela tenemos un Estado comerciante, un Estado con participación en lo que bien le compete a los privados, además la mayoría –o más bien todas– las organizaciones que integran la Mesa de la Unidad Democrática, son socialistas, por lo tanto las propuestas no se alejan para nada de las del gobierno actual”.

Reyes afirma que ninguno de los posibles candidatos a gobernador está cerca de promover la reducción del Estado, argumenta que las propuestas de estos políticos son incrementar el gasto público, y expresa que claramente se evidencia que manejan un discurso socialista populista, con el que pretenden obtener cada vez más adeptos sin importar las consecuencias que esto genere, tanto en lo social como en lo económico.

 “La suspensión de elecciones no es algo nuevo”

Elvis López es politólogo de la Universidad de los Andes –recinto que ha egresado a distintas figuras del gobierno–, además es sociólogo e investigador de historia. Este especialista asegura, que las elecciones por si solas no garantizan un ajuste económico, “no obstante son un derecho que puede ayudar a aliviar las demandas, pues son catalizadoras”.

El investigador afirma que la suspensión de elecciones no es algo nuevo en estos 17 años, “todo comenzó en el año 2000 con el famoso 28 de mayo. Luego lo han mantenido en instancias gremiales y universitarias. Ahora se nota evidente porque son elecciones nacionales como el referéndum, y regionales como las de alcalde y gobernador”. López indica que los partidos oficialistas no se quieren contar en lo inmediato, porque buscan crear condiciones para asegurar una victoria. “Ellos en su discurso tratan de justificar la violación a la constitución y leyes. Las elecciones regionales deben ser el principio del fin de un gobierno deslegitimo de origen, pero aquí todo es posible, la Asamblea Nacional significó mucho, pero los mismos partidos de oposición dañaron sus logros”.

En este sentido, Ramsés Reyes considera que las elecciones regionales se ven retrasadas por un proceso necesario, argumenta que “la renovación de los partidos políticos se venía venir desde que la oposición empezó a utilizar una tarjeta única, y dejaron de utilizar las de sus organizaciones. “Los partidos van a renovarse porque es algo que los beneficia, de lo contrario dejaran de existir en derecho, además esto les permitirá utilizar sus tarjetas nuevamente”.

Solo se darán cambios cuando el capitalismo llegue al poder

Aunque el gobierno nacional utiliza el término “derecha” para referirse a las organizaciones de la MUD, la verdad, es que en el país no existe la derecha política, no hay partidos que defiendan al capitalismo –ideología que promueve el verdadero cambio en la economía, pues la reactiva, la hace crecer, estimula la competencia y apuesta al libre mercado.

Entre las propuestas del Foro Liberal para América Latina –organización que promueve al capitalismo liberal-clásico–, destacan que para liberar a una nación del socialismo deben aplicarse Cinco Reformas: 1) la política, reducir el Estado y darle funciones específicas; 2) la economía, poner a cargo de la las actividades económicas a los agentes económicos; 3) la educación, ponerla en manos de los educadores y no del Estado; 4) la salud, colocarla en manos de los médicos; y 5) reformar los programas de pensiones y jubilaciones.

Con la aplicación de las reformas, el Estado ofrecerá un piso jurídico que estimulará la inversión, todos los integrantes de la sociedad tedrán la posibilidad de surgir y convertirse en propietarios de bienes, pues el gobierno no intervendrá directamente en la economía, no será empresario, y mucho menos propiciará un sistema de educativo mediocre… y así volvemos a hablar de Venezuela, pero ahora preguntamos: ¿la derecha tendrá representación verdadera por estos lares?

Y si usted, estimado lector, llego hasta el final de esta lectura, háganos saber su opinión al respecto.

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