a sus 20 años, Asnoldo Devonish, fue el abanderado de los criollos en 1952

Después de la travesía de Julio César León para convertirse en el primer y único venezolano en representar al país en los Juegos Olímpicos de Londres 1948, la delegación tricolor tuvo un crecimiento gigantesco con 38 atletas para el certamen de Helsinki 1952, los cuales se distribuyeron en 36 hombres y 2 mujeres que compitieron en 8 deportes diferentes. Sin embargo, el zuliano Asnoldo Devonish, quien a sus 20 años fue el abanderado de los criollos como reconocimiento a su primer título en la disciplina de salto triple en los Juegos Bolivarianos de Caracas 1951, se llevaba el mayor de los reflectores en la ceremonia inaugural del evento multideportivo internacional.

Asnoldo Devonish. Primer medallista olímpico venezolano

Inicios

Devonish nació el 15 de mayo de 1932 en Maracaibo, estado Zulia. Se crió en el barrio la Pomona y desde temprana edad comenzó a amar el deporte gracias a las enseñanzas de su tío, José “Pachencho” Romero, quien fue el primer criollo en conseguir una medalla internacional en atletismo por su actuación en los II Juegos Bolivarianos de Lima 1947.

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Devonish fue recomendado por su entrenador búlgaro, Ladilao Lazar.

A los 18 años de edad —Devonish—, después de ganarse el respeto de la Federación Venezolana de Atletismo (FVA), ingresó al equipo nacional apoyado por su entrenador, Ladilao Lazar, quien era el único que creía en el marabino y amenazó de no llevar a ningún atleta si no aceptaban al saltador.  Participó en los Juegos Bolivarianos de Caracas 1951, donde sorprendió al quedarse con el primer lugar de la categoría salto triple.

Helsinki 1952

Sus exitosas actuaciones y su increíble talento lo llevaron a ser escogido por el Comité Olímpico Venezolano como el portador de la bandera nacional en el desfile inaugural de los Juegos Olímpicos de Helsinki 1952, encabezando así la delegación de los 38 atletas criollos presentes.

Delegación de Venezuela en los Juegos Olímpicos de Helsinki 1952.

El 27 de julio de 1952 llegaba el momento de la disciplina de salto triple en el atletismo. Devonish con 20 años y poca experiencia internacional debía enfrentarse a gigantes del deporte mundial en una prueba que requería coordinación y destreza. El brasileño, Adhemar Da Silva, era claramente el favorito, gracias al campeonato mundial que obtuvo en su país un año antes, donde estableció un récord de 16,01 metros. De igual forma, el ruso y campeón europeo, Leonid Shcherbakov, tenía amplias posibilidades de subir al podio. Sin embargo, el zuliano mantenía vivas sus esperanzas y su entrenador creía en las posibilidades de su pupilo.

“Cuando sonaron  las notas del Himno Nacional perdí. No aguanté la emoción de ver la bandera ondear y a un grupo de venezolanos cantando el himno”

Asnoldo Devonish junto a Da Silva y Shcherbakov. Foto: El Nacional

Ya en la fase final de la competición, el río mantuvo su cauce. Da Silva tomó la delantera con un extraordinario salto que concluyó en la ruptura de su propio récord y en la consecución de una nueva marca mundial de 16,22 metros; el amazónico era la sensación del evento. Shcherbakov hizo lo propio y logró una distancia de 15,98, pero no fue suficiente para arrebatarle el oro a su adversario y se relegó a la presea plateada. Llegaba el turno de Devonish, quien en su segundo intento alcanzó inesperadamente una marca de 15,52 para subirse al podio con los dos colosos, acreditarse el bronce y obtener la primera medalla en la historia de Venezuela en los Juegos Olímpicos.

La euforia era incuantificable. El mismo protagonista de aquella proeza lo destacó posteriormente en el momento que se encargó de resaltar el apoyo de su entrenador:

“El único que creyó en mi potencial y condiciones fue Lazar, cuando muchos dudaban de mis posibilidades en esos Juegos. Él me defendió y mis compañeros de equipo estaban de acuerdo. Veía mis condiciones atléticas naturales. Ladislao (Lazar) me dijo que estuviese listo para ganar la medalla, porque iba a saltar 15 metros. Hasta ese momento nunca había perdido y salté 15,52. Con esta distancia llegó el premio. Yo había apostado con los compañeros dos dólares a que no lloraba. Cuando sonaron  las notas del Himno Nacional perdí. No aguanté la emoción de ver la bandera ondear y a un grupo de venezolanos cantando el himno”.

devonish se mantuvo vinculado al ejercicio. Recibió la distinción de Caballero de Orden Olímpico y ejerció la presidencia del Instituto Nacional de Deportes

Respeto y reconocimiento

Asnoldo Devonish fue presidente del Instituto Nacional de Deportes. Foto: El Universal

Después de su histórica actuación en Finlandia, el venezolano tuvo un grato recibimiento en el país. El deportista de singular bigote había logrado una hazaña de la cual hasta el más optimista dudaba. Tanto fue el revuelo que el presidente de aquel entonces, Marcos Pérez Jiménez, lo catalogó como un héroe nacional.

Para agregar mucho más mérito a la gesta, Ladilao Lazar se encargó de divulgar los obstáculos que tuvo que superar el atleta para conseguir su objetivo, entre los que destacan: el hecho de que el marabino acarreaba una lesión al momento de realizar la prueba del salto triple.

Luego de colgar sus botines, tras varios encuentros y desencuentros con la Federación Venezolana de Atletismo e infinidades de logros en la élite nacional, Devonish se mantuvo vinculado con el deporte. Recibió la distinción de Caballero de Orden Olímpico y ejerció la presidencia del Instituto Nacional de Deportes.

Finalmente, tras su fallecimiento el 1 de enero de 1997, después de luchar contra una terrible enfermedad, ingresó al Salón de la Fama del deporte venezolano y su placa reposa allí desde el 2009, como reconocimiento póstumo a la carrera de un inmortal del atletismo tricolor.

En los actuales Juegos de Río, después de 64 años de la hazaña olímpica conseguida por Devonish, muchos de los atletas pertenecientes a la delegación venezolana tienen al zuliano como una fuente de inspiración en su búsqueda de conseguir algún metal para dejar el nombre de Venezuela, una vez más, en alto.

Video: actuación de Asnoldo Devonish en los Juegos Olímpicos de Helsinki. 

 

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