Muchos fanáticos se encargan de endiosar a las figuras más destacadas del balompié mundial, convirtiéndolos en seres intocables que se encuentran más allá del bien y el mal, pero la experiencia que vivió el futbolista hispano-argentino, Alfredo Di Stefano, cuando el 23 de agosto de 1963 fue secuestrado en Caracas por las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN), es una prueba de que hasta el personaje más mediático puede ser víctima de cualquier infortunio.

la-portada-de-el-nacional-anuncia-el-secuestro-de-alfredo-di-stefano-foto-cortesia
Portada El Nacional. 25 de agosto de 1963. Foto Cortesía.

El histórico jugador del Real Madrid se encontraba en Venezuela a propósito de la Pequeña Copa del Mundo de Clubes, un campeonato amistoso con invitados internacionales que se realizó en nuestro país durante once años entre las décadas de los sesenta y setenta. En aquella ocasión el conjunto español fue uno de los protagonistas, en compañía del histórico Sao Paulo de Brasil y al Oporto de Portugal.

llegó a suelo venezolano con  un desgarro en su muslo derecho y con tortícolis

La Saeta Rubia, como se le apodaba al futbolista, había llegado a suelo venezolano con un desgarro en su muslo derecho y aquejado por una tortícolis, por lo que tuvo que perderse el partido debut ante el Oporto. A pesar de ello, no perdió la oportunidad de asistir al magnífico Estadio Olímpico de la UCV  para observar como su equipo derrotaba cómodamente 2-0 al conjunto lusitano.

Fotografia tomada el 25-05-1960 del presidente de honor y exjugador del Real Madrid Alfredo di Stefano junto a cinco trofeos de la Copa de Europa. Foto: cortesía: EFE
Fotografía tomada el 25-05-1960. Presidente de honor y exjugador del Real Madrid Alfredo di Stefano junto a cinco trofeos de la Copa de Europa. Foto Cortesía: EFE

Tres días más tarde el Real Madrid debía verse la cara ante el Sao Paulo. Las órdenes del cuerpo técnico del conjunto merengue eran que Di Stefano mantuviese el descanso para que al día siguiente pudiera ser evaluada su lesión. En esta oportunidad  la ausencia de su máxima figura jugó en contra del equipo europeo, que terminó cediendo 1-2 ante los brasileños.

un auto negro se detuvo en la entrada del hotel, dos hombres descendieron de él, y tomaron dirección al lobby

Después del encuentro, los jugadores del equipo de la capital española fueron trasladados al Hotel Potomac, una antigua edificación al estilo art-deco, con pisos hechos de mármol de carrara, ubicada en la urbanización San Bernardino. Al llegar, Di Stefano cenó con su compañero de habitación, el uruguayo José Santamaría, y se fue a descansar puesto que al día siguiente iba a recibir un tratamiento con ultrasonidos en el hospital universitario para la recuperación de su desgarro.

11374681_872362022811394_2098047420_n
El Nacional. 25 de agosto de 1963. Foto Cortesía: Archivo El Nacional

El 24 de agosto de 1963, cuando el esplendor del sol apenas arropaba las calles de la ciudad, un auto negro se detuvo en la entrada del hotel y dos hombres descendieron para luego dirigirse a la recepción. Lo primero que hicieron fue preguntar por Alfredo Di Stefano y luego mostraron una placa policial, por lo que el recepcionista Genaro Elizabeth llamó a la habitación donde se encontraba el futbolista y este, pensando que era una broma, le dijo “Si quieren hablar conmigo, que suban ellos”. Minutos más tarde, para asombro del inquilino, se escuchó como llamaban a la puerta; al abrir vio a los dos hombres quienes le pidieron que los acompañara para declarar por una denuncia sobre estupefacientes. A pesar del disgusto por la hora de su visita, el jugador prefirió ceder al darse cuenta que uno de los individuos llevaba esposas y un revólver.

di-stefano-junto-a-uno-de-sus-secuestradores-maximo-canales-foto-cortesia
Di Stefano junto a uno de sus secuestradores, Máximo Canales (Paúl Del Río, es el nombre verdadero del raptor). Foto Cortesia.

“¡Es un secuestro, pero tranquilo no te preocupes, se trata de una estrategia política!

Una vez afuera del Potomac, ingresaron a un automóvil; uno de los captores permitió que el jugador entrase primero y el segundo ingresó por la otra puerta para evitar que el astro pudiese intentar escapar. Luego de que el tercer raptor pusiera en marcha el vehículo, le informaron que era un secuestro y ante su resistencia, le pidieron que no se preocupara porque era una estrategia política; procedieron a colocarle una venda en los ojos, unos lentes oscuros y un sombrero.

Durante la media hora que estuvieron dando vueltas por Caracas antes de llegar al lugar de cautiverio, Di Stefano intentó zafarse, pero sus opresores se resistieron ante cualquier maniobra del aprehendido. El jugador en busca de sensibilizarlos les dijo “Che, pero si no soy político, soy futbolista”, no obstante los tres hombres hicieron caso omiso y lo llevaron hasta una casa donde lo mantuvieron en cautiverio.

concentracion-en-las-afueras-del-hotel-potomac-luego-del-secuestro-de-alfredo-di-stefano-foto-cortesia
Concentración en las afueras del Hotel Potomac luego del secuestro de Alfredo Di Stefano. Foto Cortesia.

Mientras esto ocurría, en las calles el alboroto no se hizo esperar. Después de que los involucrados en el hecho hicieran una llamada para anunciar el secuestro de la Saeta Rubia, diferentes medios nacionales e internacionales informaron sobre el hecho y la gente comenzó a concentrarse en las afueras del Hotel Potomac. Aún quedaba la duda en el aire, los raptores no habían dejado claro si querían negociar la liberación del mejor jugador de la época.

la FALN QUERÍA desestabilizar al gobierno de Rómulo Betancourt

La intención de la FALN, organización creada por el Partido Comunista de Venezuela en 1962, era, llamar la atención de la comunidad internacional sobre la tensa situación social y política que afrontaba Venezuela; su estrategia para lograrlo, fue emular el secuestro del piloto argentino Juan Manuel Fangio, ocurrido en La Habana en 1958 de la mano del entonces guerrillero, Fidel Castro, para burlarse del presidente Fulgencio Batista. De esta forma, la llegada de Di Stefano a Venezuela les cayó como anillo al dedo para intentar desestabilizar el gobierno de Rómulo Betancourt, a quien se oponían rotundamente.

jugadores del Real Madrid amenazaron con retirarse de Venezuela

diario-espanol-marca-informa-sobre-el-secuestro-de-di-stefano-foto-cortesia
Diario español Marca, informa sobre el secuestro de Di Stefano. Foto Cortesía.

Después de conocerse el suceso, el ministro de relaciones interiores, Manuel Mantilla, asignó un grupo de ocho mil policías para la búsqueda del secuestrado y aseguró que sería liberado en menos de 24 horas, promesa que no pudo cumplir. Los jugadores del Real Madrid amenazaron retirarse la copa como medida de protesta por el rapto de su compañero, pero a petición del gobierno venezolano continuaron en el torneo.

Di Stefano jugó dominó con sus opresores

di-stefano-durante-su-secuestro-foto-cortesia
Di Stefano durante su secuestro. Foto Cortesia.

Durante su cautiverio Di Stefano gozó de una buena atención. La mañana de su secuestro desayunó jamón con huevos, un vaso de leche y un par de naranjas. Además, jugó algunas partidas de dominó con sus opresores, quienes mantenían una constante comunicación con los medios internacionales y aseguraban que el jugador se encontraba en óptimas condiciones y estaba satisfecho con el trato recibido.

distefd0c3
Diario Panorana. Foto cortesía.


La tarde del 26 de agosto de 1963, Alfredo Di Stefano fue liberado después de 72 horas de retención
. Sus captores lo llevaron a la avenida Libertador, le dejaron dinero y le dieron indicaciones de cómo llegar hasta la embajada española. Cuando se bajó del vehículo salió corriendo hacia un árbol y se quedó escondido allí por un par de minutos antes de tomar un taxi.

Rueda de prensa… Secuestradores disfrazados de periodistas

El mismo día de su liberación, el jugador atendió a los diferentes medios de comunicación que se dieron cita a la rueda de prensa donde daría los pormenores de su cautiverio. Durante las declaraciones el jugador se mostró bastante tenso e incómodo, aunque era totalmente entendible por la terrible experiencia que había vivido. Sin embargo, años más tarde confesaría algo que justificó su extraño comportamiento; entre el grupo de periodistas que se encargaron de cuestionarlo se encontraban algunos de sus secuestradores como un método de presión para que el futbolista no hablara de más.

distefd0c4
Diario Panorana. Foto cortesía.

Bernabéu les exigió que continuaran en Venezuela

Los compañeros de equipo de Di Stefano se emocionaron al conocer que el mejor jugador del mundo estaba sano y salvo, y de esta forma no tenían ninguna razón para continuar en Caracas, o al menos eso creían ellos. Una llamada del presidente del conjunto español, Santiago Bernabéu, les exigió que continuaran en Venezuela y disputaran el último partido ante el Sao Paulo para demostrar que al Real Madrid no le amedrentaba nada.

Menos de 24 horas después de haber pasado por su secuestro, la Saeta Rubia tuvo que visitar una vez más el Estadio Olímpico de la UCV para hacer lo que mejor sabía, jugar al fútbol. Esta vez el recinto deportivo se encontraba atestado de policías, inclusive en los mismos vestuarios de cada equipo había hasta tres oficiales.

tuvo mal desempeño en compromiso contra el Sao Paulo

di-stefano-es-considerado-uno-de-los-mejores-jugadores-de-la-historia-junto-a-pele-maradona-y-johan-cruyff-foto-cortesia
Di Stefano es considerado uno de los mejores jugadores de la historia junto a Pelé, Maradona y Johan Cruyff. Foto Cortesía.

La recompensa que recibió después de aquella traumática experiencia se vio cuando pisó la grama del campo, una multitudinaria ovación se paseó por las gradas y recayó en los oídos del delantero, quien tuvo un mal desempeño en el compromiso. Los dos días que estuvo sin comer ni dormir bien le pasaron factura. El resultado final del partido fue un empate sin goles y el Sao Paulo se llevó el campeonato.

Un par de días más tarde su estadía en el país donde había pasado el peor susto de su vida llegó a su fin. El equipo del Real Madrid estaba a punto de arribar al avión que les llevaría hasta Madrid cuando el uruguayo José Santamaría se dio cuenta que Di Stefano estaba pálido. Al cuestionar a su compañero este le dijo que no pasaba nada, aunque se notaba su nerviosismo. Tras el despegue, le preguntó nuevamente qué ocurría y esta vez sí le respondió, pero jamás pensaría que fuese algo tan tétrico; los policías que escoltaban a los deportistas hacia la aeronave también formaban parte del grupo guerrillero que lo había secuestrado y uno de ellos le dijo al oído “Gracias, Alfredo. Te portaste como un fenómeno”.

distefanomundodeportibvo
El Mundo Deportivo. Foto cortesía.

Alfredo Di Stefano se encargó de escribir su propia historia utilizando sus pies como pincel y la pelota como tinta. De esa forma logró conseguir casi todo lo que se propuso y enamoró inclusive a los más fieles seguidores de otros equipos, sin embargo, en el lienzo de su vida existirá siempre una gran mancha y ella estará tiznada como el día que uno de los mejores jugadores de la historia fue secuestrado en Venezuela.

Freddy Alvizu

Comentarios