En las desmemorias de la historia venezolana nos topamos con un sinfín de personajes olvidados, borrados del mapa, producto de la irresponsabilidad con que se trata gran parte de la documentación del país. Magdalena Sánchez, la Reina del Cantar Venezolano, es una de esas figuras que merecen ser reivindicadas, por eso tomamos el reto de dar a conocer su legado.

LA PRIMERA EN TODO

La artista natural de Puerto Cabello sería bautizada por el número uno de la televisión venezolana, Renny Ottolina, como “La única”. No obstante, también sería conocida como: la Madre del Folklor venezolano, la Embajadora del Folklor venezolano, y la Reina del Cantar venezolano.

Magdalena Sánchez destaca por ser una mujer pionera en muchos ámbitos; fue la primera cañonera y serenatera de Venezuela; la primera cantante que llevó nuestra música al extranjero, a Portugal, España, México, Puerto Rico, Colombia, Cuba… sin ayuda de nadie; la primera en llevar la música venezolana a lo alto, a los mejores clubes, entre ellos el Altamira Tennis Club, Club Campestre los Cortijos, Caracas Country, Club Paraíso; y por si fuera poco, es la primera artista en utilizar vestimenta llanera en escena, luciendo trajes típicos venezolanos: faldas amplísimas, estampadas, blusas blancas escotadas, con alpargatas. Convirtiéndose en la primera mujer iniciadora de la expresión corporal como elemento adicional y visual a la voz dentro de la televisión venezolana, mientras motivaba a su vez el uso del traje típico venezolano en la mayoría de los conjuntos criollos.

“FUI PELUQUERA DE PELO CHICHARRÓN”

“Yo le alisaba el pelo a Morella Muños, a su mamá y a todo el mundo. Primero cobraba cinco bolívares, después diez y por último veinte. Atendía a diario entre diez y quince personas. Después me iba de ensayito a cantar. Tú sabes, yo soy artista. Me digo artista porque lo he sido toda mi vida, pero nunca me he dado ínfulas. También hice sobres para una litografía por tres reales diarios. Pulí muebles. Rellené colchones (será por eso que tengo la columna afectada). Viví en chozas. Recogí agua de pila y me eché la lata al hombre. Subí cerros. Comí pan duro. Y de vieja aún paso necesidades. Pero soy yo –me es feo decirlo– lo más sencillo del mundo” [1].

DURA INFANCIA: 

María Magdalena Sánchez nace el 9 de abril de 1915 en Puerto Cabello. En diversas entrevistas recordaría que la radio fue su impulso a la fama. Durante su niñez participó en los actos culturales desarrollados en su escuela, adquiriendo la experiencia que la llevó a desarrollar la expresión corporal que destaca sus interpretaciones en escena.

“JUAN VICENTE GÓMEZ probó las AREPAS DE mi MADRE”

Viví en una zona donde la única pobre era mi madre –la perdí a los once años– y mis hermanas me criaron. Mamá fue arepera, pero arepera de las buenas. Juan Vicente Gómez probó las suyas. También los Gramcko, los Berrizbetia, los Boulton, los Dao, toda esa gente (…) Yo era humildísima, pero desde chiquitica fui con mi hermana a los teatros a ver esas cantantes españolas y quería bailar español. Aprendí una cosa: moverme en escena. Siempre hago así. Acciono. Hasta Mirla Castellanos se copió de mí [2].

CAMINO A LA FAMA: DEL PUERTO A CARACAS

Hay quienes afirman que Magdalena Sánchez estrenó el timbre de su voz con el golpe de sangueo que recorre las calles de Borburata, en una de las tantas celebraciones de la fiesta de San Juan; haciendo su debut artístico al poco tiempo de mudarse a Puerto Cabello, en un programa de aficionados, en Radio Puerto Cabello.

Tangos y boleros. Guarachas y pasodobles. Géneros dominados a la perfección por los timbres vocales de la Reina del Cantar Venezolano. La primera agrupación con la que cantaría seria el Conjunto Cantaclaro, y de allí pasaría a interpretar temas con los Hermanos Fernández, luego con Vicente Flores y sus Llaneros y, finalmente, para 1934, con el dúo Espín Guanipa.

VIDA PROFESIONAL: 

Aunque su vida profesional comienza un tanto tarde, esto no será impedimento. Al cumplir sus 21 años en 1936, inicia su carrera artística en la emisora caraqueña Ondas Populares, ganando unos cinco bolívares por presentación.

“ESTAFAS EN ONDAS POPULARES”

“Interpretaba pasodobles, tangos, boleros, y todas esas cosas. En la Hora amateur de Ondas Populares, volví a triunfar. Fue la primera emisora de radio donde canté. Un día organizaron un acto y al final esperé que me pagaran algo, cinco o diez bolívares y cuál fue mi tristeza, que el recaudador se fugó con todo el dinero y me vi obligada a pedir real y medio para regresar a mi casa [3].

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Publicidad de Magdalena Sánchez en tiempos de su participación en estación radial Ondas Populares. Foto: cortesía.

Afirmaría definitivamente su trayectoria en 1940, cuando se presenta en la Broadcasting Caracas (Radio Caracas Radio) –primera radiodifusora comercial de Venezuela–en un espacio conducido por Edgar Anzola. En 1948 se casa, y realiza una presentación pública en el Nuevo Circo de Caracas, en el Festival del Día Nacional de la Música. Ingresa al plantel de Provensa, y se presenta en los programas de radio Cada Minuto una Estrella y El Carrusel de la Alegría, transmitido por Radio Libertador. El éxito y experiencia obtenida le permitió obtener un contrato en el programa El Galerón Premiado, de Radio Continente, conducido por el humorista Rafael Guinand. En esta emisora permanece durante 16 años, hasta que abandona el tango y el bolero y se dedica de lleno a la música criolla.

LA GRAN CANTANTE DEL RÉGIMEN

“Fui una artista destacada. La Mirla Castellanos actual (1985), pero más popular, más de pueblo. Inauguré la autopista Caracas-La Guaira, El 23 de Enero, la Ciudad Vacacional Los Caracas, La Universidad Central de Venezuela. Cantaba joropos… Quitapesares, –qué lindo Quitapesares– cantaba: ayúdame guitarra/ ayúdame cuatro cuerdas/ que quiero cantar ahora/ para recordar mi tierra. Fui tan popular que le pedí presos al General y me los dio. El mejor regalo que les podían hacer a las madres era llevarle a Magdalena Sánchez. Yo le canté a la mamá de Marcos Pérez Jiménez y a muchas otras. Canté con los mejores músicos de este país. Ahora es que se han puesto a decir que van al rescate de lo nuestro. Quiero que tú esto lo digas con énfasis: la única artista que ha rescatado lo nuestro se llama Magdalena Sánchez [4].

EL PREJIMENIZMO: LA SEMANA DE LA PATRIA

Adilia Castillo, actriz que un día se propuso ser tan famosa como Magdalena Sánchez –y logró su meta–, confesaría en otra entrevista: “cuando Pérez Jiménez, aquí había La Semana de la Patria. Todo el mundo se ponía su liquiliqui con orgullo y se escuchaba la música venezolana en todas partes. Antes había cualquier fiesta oficial y se invitaba a tres conjuntos de música criolla, el de Magdalena Sánchez, el de Juan Vicente Torrealba, y el mío (Adilia Castillo). Contrataban a Aldemaro Romero o a Billo Frómeta. Ahora hasta para dar una serenata buscan a unos mariachis colombianos disfrazados de charros. ¿Dónde se ha visto eso? Ojalá México hiciera lo mismo con nosotros” [5].

“HE TRABAJADO DEMASIADO, PERO NO TENGO NADA”

Hacia 1985, a pesar que Magdalena Sánchez no tenía la misma voz de antes, fue premiada con el Florentino de Oro de 1985. “Me hicieron cantar. Todos gritaban: «¡Magdalena! ¡Magdalena!». Parecía que la barra la hubiera traído yo” [6].

“Perdí un tono cuando me operaron de la amígdalas. Después sufrí una afonía profesional. Me vi con muchos médicos y nadie me curó. Hasta que uno me dijo: «Magdalena, tus cuerdas sólo están cansadas. Duerme mucho y habla poco». Así lo he hecho. He trabajado demasiado, pero no tengo nada. Mi sueldo más alto fue de 5.000 bolívares en Radio Caracas Televisión. Y una vez porque pedí un mes de permiso, me aplicaron el 31, me liquidaron y no me dieron ni un centavo, con 20 años en la actuación. Renny Ottolina también me pago 5.000 mil, pero para repartirlos entre los miembros del conjunto y yo” [7].

1999: LA TRAGEDIA DE VARGAS:

Cuando sucedió la tragedia de Vargas de 1999, catástrofe natural ocasionada por fuertes lluvias que cobró la vida de miles de personas que quedaron tapiadas por un sinfín de derrumbes y deslaves, Magdalena Sánchez pudo salvar su vida, pero no su casa, la misma que le fue donada por el expresidente Carlos Andrés Pérez, a 35 kilómetros de Caracas, en Los Corales.

“ME PIDIERON EL CURRÍCULO PARA DARME MI CASA”

En 1985 la actriz declararía en una entrevista: “Esta casa es muy incómoda, aunque agradezco a Carlos Andrés Pérez por su donación. Por cierto me pidieron el curriculum para dármela, ¡imagínate tú!” [8].

Magdalena Sánchez sería precursora en muchas cosas; aunado a esto, igualmente sería participe de esa primera generación de artistas explotados, de la que forman parte Adilia Castillo, Mario Suarez, Rafael Montaño, Estelita del Llano, Edith Salcedo y otros tantos.

Magdalena conoció y estableció amistad con muchos personajes de renombre internacional, entre ellos la famosa cantante y actriz Libertad Lamarque, Ella Fitzgerald (quien cantó junto a Frank Sinatra), Olga Guillot, Lola Flores, Celia Cruz, Simón Díaz, María Teresa Chacín, Marco Antonio Muñiz, Pedro Vargas, Héctor Cabrera, El Carrao de Palmarito, Cristina Maica, Reyna Lucero, Dennys del Río, Renny Ottolina y muchos otros.

A pesar de que su labor fue reconocida con la mayoría de los premios que se otorgan en el país –homenajes del pueblo, por instituciones públicas y privadas, entes culturales, universidades, gobernaciones, alcaldías, y gremio artístico– y ser una mujer pionera en muchos ámbitos, la actriz sucumbió en el olvido, son pocos los medios radiofónicos, televisivos, impresos o digitales que se han dado la tarea de resaltar su importancia dentro de la historia musical del país.

No es de extrañar encontrar a numerosos personajes, eliminados de la rica historia nacional, queriendo ser desempolvados. Magdalena Sánchez es solo una de esas tantas figuras que yace en el olvido. Mientras el país vive una de las crisis sociales más grandes de la historia, producto de las secuelas de una economía rentista, los mass media no coadyuvan en el proceso de cuidar, mantener y transmitir la cultura. La documentación del país corre peligro, es por ello que mantener vivas a estas voces, representa un verdadero reto, uno que valientemente aceptamos.

Leonardo Petit


REFERENCIAS

Bibliográficas

[1], [2], [3], [4], [5], [6], [7], [8] Nelson Hippolyte Ortega, Entrevistas malandras, 40 conversaciones irreverentes, Caracas, Grijalbo, Grupo Editorial Random House Mondadori S.A., 2010.

Electrónicas

  • Asdrúbal González, “Recuerdos de Magdalena Sánchez”. Obtenido de http://www.notitarde.com/Columnistas-del-Dia/Recuerdos-de-Magdalena-Sanchez/2016/04/20/947237/, Consultado el 28 de agosto de 2016.
  • Jesús Colmenares, “Magdalena Sánchez”. Obtenido de http://eglycolinamarinprimera.blogspot.com/2014/05/magdalena-sanchez-cantante-popular.html, consultado el 14 de septiembre de 2016.
  • Magdalena Sanchez. Obtenido de http://micuatro.com/personajes/2010/05/magdalena-sanchez/, consultado el 30 de agosto de 2016.
  • Magdalena Sánchez – La Reina del Cantar Venezolano. Obtenido de http://cuentaelabuelo.blogspot.com/2010/12/magdalena-sanchez-la-reina-del-cantar.html, consultado el 30 de agosto de 2016.
  • Un día como hoy nació Magdalena Sánchez, “la reina del folclor venezolano”. Obtenido de http://noticiaaldia.com/2016/04/un-dia-como-hoy-murio-magdalena-sanchez-la-reina-del-folclor-venezolano/, consultado el 6 de septiembre de 2016.

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